Así es como llaman en Férez a la meteorología marcada por el viento del norte, que se traduce en una bajada de la temperatura. Según la estación, estas condiciones vuelven el clima local en frescachón o francamente desapacible.
Pues así, a lo desapacible, con un puñetero tiempo de arriba madrugamos el día de los Santos para cortar la última uva (por fin) de la temporada. La viña, ya con muy poca hoja, apenas conservaba racimos completos, entre pasificados y mordisqueados por toda clase de bichos que ven como su menú disminuye conforme se anuncia el invierno.
La idea es sobremadurar la monastrell para intentar un vino dulce. Ya veremos que sacamos en claro de los exiguos cuatrocientos kilos que cortamos.
Y al final de la jornada, si uno se sobrepone al frío y saca la nariz a la puerta puede admirar cielos tan espectaculares como este del jodido tiempo de arriba de primeros de noviembre...
Evolución de las tortugas gigantes de las Islas Galápagos y la crianza y
restauración de las poblaciones silvestres.
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Uno de los animales más emblemático de las Islas Galápagos son, sin lugar a
dudas, las tortugas gigantes, hasta el punto de que le dan el nombre al
archi...
Hace 4 días




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