martes, 24 de septiembre de 2013

Nada, que no...

Que no madura.  Las monastreles, tardanas de por sí, no llegan.  La foto es de esta tarde, 24 de septiembre y la pepita esté verde como lechuga.  22,8 grados brix que son unos 13,4 grados de alcohol probable.  Más de una semana de espera...



Y a la parcela del campillo no me quiero ni acercar...

4 comentarios:

  1. Es dura la vida de un vitivinicultor. Si no fuera por esos otros momentos ...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo has clavao, Beñi. Vivir entre la felicidad y el pánico...

      Eliminar
  2. A este paso todavia me da tiempo a echar una mano en la vendimia cuando vaya alla por Navidad.

    Saludos desde Namibia donde mas que merluza estoy comiendo una buena carne de oryx (una especie de antilope) regada con algunos Syrahs de la vecina Surafrica.

    Victor

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero que haces en Namibia, Víctor??? Si por allí no hay viñedos...

      Eliminar