Entre el pago, el copago y el repago, la bajada y congelación de sueldos, la paga extra desaparecida, la subida de impuestos, la subida del IVA, los recortes salvajes, la subida de las tarifas eléctricas, la subida de los carburantes y el largo etcétera que nos está proletarizando al galope, calentar la casa en invierno con gas, gasoil o radiadores eléctricos se ha convertido en una seña de identidad del estamento privilegiado.
El invierno de Férez es largo y severo, por lo que nos hemos agenciado una estufa de cáscara de almendra. Fea de cooones y farragosa en su encendido y funcionamiento, nos brinda un calor feroz y, sobretodo, barato, que complementa a la chimenea de leña para crear unas mínimas condiciones de habitabilidad cuando caen los hielos...
Biomasa reciclada en carburante... ¡Calor de pobres!. ...
¡Resistiremos!
Evolución de las tortugas gigantes de las Islas Galápagos y la crianza y
restauración de las poblaciones silvestres.
-
Uno de los animales más emblemático de las Islas Galápagos son, sin lugar a
dudas, las tortugas gigantes, hasta el punto de que le dan el nombre al
archi...
Hace 1 semana


Como decía el del sandwich en el William's que contaba tu primo: Joer, el caso es que calentaba de pelotas ese suelo radiante.
ResponderEliminarA PESAR DE TODO, el calor en esa casa lo ponéis tu querida esposa y vuecencia...
Pues este año solo encenderemos el suelo radiante cuando vengan las visitas...
Eliminar