Entre el pago, el copago y el repago, la bajada y congelación de sueldos, la paga extra desaparecida, la subida de impuestos, la subida del IVA, los recortes salvajes, la subida de las tarifas eléctricas, la subida de los carburantes y el largo etcétera que nos está proletarizando al galope, calentar la casa en invierno con gas, gasoil o radiadores eléctricos se ha convertido en una seña de identidad del estamento privilegiado.
El invierno de Férez es largo y severo, por lo que nos hemos agenciado una estufa de cáscara de almendra. Fea de cooones y farragosa en su encendido y funcionamiento, nos brinda un calor feroz y, sobretodo, barato, que complementa a la chimenea de leña para crear unas mínimas condiciones de habitabilidad cuando caen los hielos...
Biomasa reciclada en carburante... ¡Calor de pobres!. ...
¡Resistiremos!
Pantanos de Villa y Pucusana. Dos lugares de interés para observar aves en
Lima.
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A unos pocos kilómetros al sur de Lima hay dos lugares de gran interés para
los pajareros u observadores de aves: el circuito Marvilla en los Pantanos
de...
Hace 1 día
Como decía el del sandwich en el William's que contaba tu primo: Joer, el caso es que calentaba de pelotas ese suelo radiante.
ResponderEliminarA PESAR DE TODO, el calor en esa casa lo ponéis tu querida esposa y vuecencia...
Pues este año solo encenderemos el suelo radiante cuando vengan las visitas...
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